Esta es una reacción normal debido a los cambios de temperatura y ocurre cuando los azúcares naturales en la miel se agrupan y forman pequeños cristales, lo que puede dar lugar a una textura más espesa y granulada. Aunque pueda parecer preocupante, este fenómeno es una garantía de autenticidad y pureza. Si notas que ha ocurrido, coloca el frasco en baño maría a una temperatura no superior a 40° grados para devolverle su textura líquida.
Puede contener impurezas naturales como polen de abeja, propóleo y cera. Al estar líquida se mira a trasluz y se aprecia una especie de burbujas. La miel de fábrica no cristaliza, siempre está muy líquida debido a los aditivos como el jarabe de azúcar y el sirope de arroz. La cristalización es una garantía de pureza.
La miel 100% natural generalmente no tiene una fecha de vencimiento. Aunque puede cristalizarse con el tiempo, esto no significa que haya caducado ni que sea perjudicial. Almacenada adecuadamente en un lugar fresco y seco, la miel puede conservar su calidad y sabor durante años, ¡aunque con Dabz es probable que la consumas mucho antes de eso!
No, las mieles de sabores no tienen sabores añadidos. El sabor de la miel se deriva directamente de la fuente floral de donde las abejas recolectan el néctar. Cada tipo de miel de sabores, como lavanda, tomillo, romero o cualquier otro, posee un sabor distintivo y auténtico que proviene de las flores y plantas específicas de las que se obtiene el néctar. Por lo tanto, el sabor de la miel es una expresión genuina de su origen botánico y no es añadido de manera artificial.
